lunes, 15 de enero de 2007

CAFTA / TLC

Costa Rica tiene un problema existencial, por eso su larga toma de decisiones en cuanto al CAFTA / TLC. El TLC para mi es como un tren al cual nos han invitado a subirnos.
Hay muchas incógnitas: primero, no sabemos para dónde va el tren; segundo, no sabemos cuánto nos va a costar el pasaje; tercero, no sabemos que nos va a tocar hacer una vez montados dentro del tren (¿servir mesas?, ¿limpiar baños?) o si vamos a ir sentados en primera clase, segunda clase o en el kabuz.
Lo que sí sé es que si no nos subimos al tren, entonces el tren nos va a pasar por encima.
El TLC no es ni bueno ni malo. Como cualquier cosa en la vida, es solo un instrumento más. Si el TLC consiste de mil elementos, ¿será malo solo por 200 elementos dañinos para Costa Rica pero beneficioso en 800? ¿O será bueno por 200 elementos buenisímos para CR y dáñino en 800? Lo sabremos dentro de cien años.
El mundo ha cambiado, y para Costa Rica ese cambio la afectará mucho con o sin TLC. La entrada al mercado de China y la India (más de 2,300 millones de personas)implica que mis hijos tendrán que trabajar el doble o tal vez el triple, pero que tendrán que ganar la mitad de lo que su padre gana. La balanza está equilibrandose hacia los que menos tienen en este momento. Los chinos y los indios se están muriendo de hambre y pueden hacer lo mismo que nosotros por un salario más bajo a lo que estamos acostumbrados los latinoamericanos, y en especial los costarricenses.
La respuesta a esta disyuntiva es la educación. Ya no basta la educación secundaria, sino que tenemos que estudiar más, tener títulos universitarios especializados con postgrados, e impulsar a toda la población en ir en esta dirección. Lo malo es que estamos despertando de esto con 30 años de retraso.

sábado, 9 de diciembre de 2006

Graduacion de hijo del sexto grado y Amparo

Amparo limpia nuestra casa de lunes a viernes. Laura mi esposa le tiene una gran paciencia y caridad. Amparo no paso de segundo grado y le cuesta entender muchas cosas. Su madre tenia la costumbre de quebrarle botellas de licor vacias en la cabeza cuando estaba ebria, y le tiraba cosas cuando estaba sobria.
Amparo tiene cinco hijos, y tres de ellos no pueden pasar de segundo grado. Les cuesta. Amparo no ha caído en la manía que tenía su madre con ella. Pero algo le heredo a sus hijos. Traumas tan grandes no son superables en dos generaciones supongo.
Tenía un marido hasta principios del año 2006, cuando éste le dijo que no estaba seguro que era el padre de sus últimos cuatro hijos. Así que un día se fue dejandola sola con los niños.
Su nombre es Francisco y tampoco paso de segundo grado. También le cuesta aprender cosas. Fue reclutado por los sandinistas quienes lo forzaron a pelear en las montañas de Nicaragua contra los Contras. Después de esa experiencia se despierta todas llas noches pensando en las balas que suenan como mosquitos cuando pasan cerca de la cabeza y de los oídos. Después de eso se imagina que hay personas persiguiendolo para matarlo.
Hoy celebramos la graduación de sexto grado de mi hijo André. Había muchos papás orgullosos y félices de tener a sus hijos pasar a secundaria. Muchos de esos papás no saben nada de Amparo ni de Francisco. Los hijos de Amparo y Francisco les cuesta llegar a sexto grado. Pero con el pasar del tiempo, esos hijos querrán preguntarse por qué sus papás no tuvieron las mismas oportunidades que nosotros. Se preguntarán por qué no tuvieron las mismas condiciones de nosotros. Se preguntarán por qué nadie detuvo a su abuelita en la costumbre de quebrar botellas vacías en las cabezas de sus padres.
Yo pienso que se estudia para parar personas así. Se estudia para no tener que ir a pelear a las montañas. Se estudia para evitar que los maridos dejen a las esposas y no reconozcan a sus hijos. Se estudia para hacer el bien, para mejorar como raza humana.

viernes, 24 de noviembre de 2006

Trabajar y jugar

Soichiro Honda aprendió que al hacer del trabajo un juego los empleados eran más productivos. Lo vió después de pedir a varios empleados que se quedaran a trabajar horas extras, pero todos se excusaron diciendole que estaban muy cansados. Soichiro Honda vió a los mismos trabajadores jugar béisbol arduamente después del trabajo, sudaban hasta el cansancio y se esforzaban por ganar su juego. ¿Cuál era la diferencia? Estos eran los mismos trabajadores que le habían dicho que no podían quedarse horas extras por estar cansados.
Si a uno le gusta lo que hace, uno no se cansa y el tiempo hace falta. Si a uno no le gusta lo que hace, el tiempo parece una eternidad.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Thanksgiving

Todos estaban contentos en la oficina. No se recibieron llamadas de USA y eso nos dejo avanzar en el trabajo sin interrupciones. Se logro progresar sin obstáculos ni reuniones innecesarias. Muchos deseaban que hubiera más feriados para los gringos. Es mi primer trabajo en el que me alegro por Thanksgiving. Han habido otros en que más bien no era este el caso. He trabajado con jefes díficiles, pero mi jefe actual desmotiva a todo mi equipo de trabajo. Ayer me dijo uno de mis subalternos que nos deberían pagar un bono solo por aguantarlo. Que lástima que tanto esfuerzo se eche a perder.
La mitad del truco es traer gente buena a la empresa. La otra mitad es tener esta gente contenta. Mi jefe echa a perder esta segunda mitad.